En una
casa, en la Patagonia, habían comprado un bote y esa familia estaba muy feliz.
Esa familia era los Troncheti, compuesta de un padre, una madre y un hijo
(Ricardo) con su perro (Rico). Toda la familia fue al bote, por alrededor de la
isla. Todos fueron y estaban muy felices, pero a los cuarenta minutos de viaje
hubo una tempestad: Se estaban asustando, pero el papá los trataba de
tranquilizar. Pero la tempestad se ponía más fuerte y el mar se estremeció.
Todos se sostuvieron bien de una baranda, pero Ricardo no pudo, por sostener a
su perro, y los dos fueron a dar al mar. Cayeron de una a la playa, pero el
bote se alejaba más y más de la isla.
Luego, Ricardo y Rico estuvieron
explorando las costas de la isla y no encontraron a nadie. Sintieron hambre y
decidieron comer un coco, que estaba en una palmera. Tuvieron que comerlo,
aunque los dos detestaban el coco.
Ahora, pasando al resto de los
Troncheti, fueron encontrando por un buque y los llevaron a la casa.
Inmediatamente llamaron un escuadrón de rescate.
Ricardo y Rico estaban muy aburridos
en esa isla: No era nada de la aventura que ellos veían en televisión. Para
crear un poco de aventura decidieron cruzar un precipicio con un tronco y a la
mitad del viaje, el helicóptero de rescate vino por ellos. Bajaron una escalera
y Ricardo subió, pero él se cayó y dio al río, pero no se pudo bajar más y
fueron a casa. Todos excepto Ricardo estaban felices. Pero, después de unos
días, Rico apareció en la puerta de los Troncehti, y nunca supieron cómo Rico
fue a dar a su casa.
1996
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